jueves, 6 de marzo de 2008

YO LO ADVERTÍ... (en marzo de 2006)


ENTRE RE - FUNDAR O RE - FUNDIR EL PAÍS
Por: Marcela Martínez Sempértegui *

La democracia es una opción de poder que debiera tener el fin de producirla y perfeccionarla continuamente. Sin embargo, quienes detenten ese poder estarán siempre en la dualidad de beneficiarse a sí mismos u optar por el bien común. Esta decisión dependerá de muchos factores y circunstancias pero sobre todo de la madurez política de grupo y del nivel de consciencia individual de quienes conformen ese grupo oficialista.

En el caso específico de Bolivia, muchas aguas corrieron para construir una cultura democrática como Estado y todos conocemos los hechos históricos, el costo social e inclusive las vidas que se ofrendaron para respaldarla.

Fruto de estas conquistas y de la evolución de la cultura democrática y participativa que se materializa a partir de la Revolución del 52 con el Voto Universal y todas las grandes reformas en diferentes etapas, como las reformas educativas y la revolucionaria Ley de Participación Popular, llegamos al momento actual en que el pueblo boliviano exige retomar el ejercicio directo de su soberanía para adoptar un nuevo pacto social y político y construir una nueva sociedad democrática sin exclusiones.

Este nuevo reto y las negativas señales del actual partido de gobierno que diariamente nos sorprenden: involucrar directamente a personeros extranjeros independientemente de qué nacionalidad tengan en el manejo de los sistemas informáticos (bases de datos) de identificación o de Registro Civil en un proyecto que antes financiaba USAID sin intromisiones y que se llevó adelante con mucho éxito pero sin publicidad, las imprudentes y temerarias declaraciones del Presidente de la República - no por nada se optó como estrategia de campaña, no presentarlo ante los medios de comunicación - o que intenten copar a cualquier precio la totalidad de asambleístas, hacen que nos cuestionemos sobre los resultados reales que pueden obtenerse de la próxima Constituyente.

Entre ellos, re – fundar o re - fundir el país:

Para re - fundarlo es imprescindible recordar que la composición de la asamblea debe ser el reflejo fiel de la sociedad en la que vivimos, para que la nueva Constitución tenga la legitimidad que le de fuerza en su aplicación, ese pacto debe ser adoptado con la intervención democrática de toda la ciudadanía, debe priorizarse el consenso y necesariamente se deben tomar en cuenta a las minorías.

Las propuestas deben estar cimentadas con base en los valores supremos y principios fundamentales y guiadas con una clara visión de nación en la que se supere el individualismo o interés sectario por una justa concepción social dirigida a mejorar la calidad de vida en sociedad.

Para re – fundirlo, basta con adoptar posiciones totalitarias, ahondar en las brechas regionales e incentivar el separatismo adoptando consignas sin fundamento, crear falsas y demagógicas expectativas, olvidarse de la alianza de clases, de culturas, de regiones, de género y generaciones y optar por el enfrentamiento.

¿Cuál de las dos opciones elegirán los encargados de velar por el desarrollo de esta conquista del pueblo boliviano?


*La autora es Periodista y Abogada Constitucionalista.

Esta serie de artículos fueron publicados en la periódico "La Razón"



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